Desde pequeña siempre tuve complejo por la colocación de mis dientes. Mis padres quisieron arreglármelos en su momento pero yo me negué (tenía un miedo atroz a los dentistas…).  Al dedicarme profesionalmente al mundo de la danza y tener que exponer continuadamente mi sonrisa, mi complejo se fue haciendo cada vez mayor.  Todos mis amigos, familiares y conocidos me animaban a arreglarme la boca. Al conocer a Maite y sus buenas referencias, no dudé ni un segundo en ponerme en sus manos… incluso con el miedo que yo le tenía a los dentistas!!! Gracias a ella, superé esta fobia infantil y además ahora puedo lucir una preciosa sonrisa que (modestia a parte) es la envidia de muchos. El trato recibido durante todo el tiempo de tratamiento y los resultados conseguidos, me hacen aconsejar siempre a la Dra. Maite García-Escribano, como una profesional increíble. Muchísimas gracias