Fue mi dentista de toda la vida quien me dijo que me tenía que poner aparato (arriba y abajo) porque mis dientes se estaban moviendo. A mí casi me da algo!!! Llamadme presumida, pero ponerte brackets cuando ya a todos se los han quitado no me hacía ni pizca de gracia…

Algún tiempo después, mi padre estuvo informándose en internet sobre las diferentes clínicas que había en Cartagena, para poder disponer de “varias opiniones”. Visitamos algunas y todas coincidían en lo mismo. Nadie me daba otra alternativa…
Poco después, fuimos a Ortonova. Me examinaron los dientes y me explicaron las distintas opciones de que disponía: brackets normales, brackets de cerámica e Invisalign. Los planetas se alienaron y casi se me saltan las lágrimas de la emoción cuando supe que no iba a llevar brackets, que no se me iba a notar nada el aparato, que podía hacer vida normal y que sólo iban a ser 7 meses.
Ahora estoy en pleno tratamiento y la verdad es que encantada!! Es súper cómodo y nadie ha notado que llevo ortodoncia.
Sí es cierto que los dos o tres primeros días se nota una presión que va moviendo los dientes, pero es bastante tolerable…
Y bueno, pues esta es mi experiencia con Invisalign. Si tuviera que resumirla en una palabra, sería: “SATISFACCIÓN”.